El factor del "Farol" y la Realidad
El Estrecho de Ormuz es el mejor aliado de Irán. Impedir la navegación es como cerrar con llave la despensa del mundo. Solo con insinuar que van a minarlo, las bolsas cambian al rojo. Sin que estalle una sola mina, el precio del barril llega a las nubes; sólo con la subida de las primas de seguro de los barcos se encarecen los costes. Eso es inflación instantánea y global.
2. ¿Hay Plan B?
Mucha gente se pregunta: "¿Y no pueden dar la vuelta por otro lado?". La respuesta es no. Porque mover esa cantidad de petróleo por tierra o por oleoductos no es aceptable por caro y lento. Ormuz es un embudo de tan solo 33 kilómetros en su punto más estrecho; fácil de bloquear y no hay "atajo" posible para trasladar ese 20-30% del crudo necesario en el mundo. (Dicho sea con permiso de los ecologistas creyentes al estilo ayatolá).
3. El papel de los "actores secundarios"
No es posible olvidar a otros actores, China por ejemplo. China, compra el 80 % del petróleo que pasa por Ormuz. Si Irán cierra el paso, también fastidia a su mejor cliente. Esto convierte el conflicto en algo demasiado enrevesado y de difícil pronóstico. Lo que está claro es que los ciudadanos verán aumentar sus gastos en todo el mundo.
En resumen: Es absurdo hablar de hostilidad o defensa, como falazmente se usa por al gunos gobiernos para esconder la cabeza: hay algo cristalino y claro para cualquiera, y es que Ormuz es lo que nos da la medidad de la estabilidad mundial. Si en Ormuz se siembran minas (sube la fiebre), el resto del mundo empieza a estornudar.