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Que significa ser feminista hoy

08 marzo, 2026 37 lecturas
Que significa ser feminista hoy

1. La legislación de la era Sánchez y socios, ante las cifras

Nos encontramos ante una paradoja que genera confrontación: el contraste entre una actividad legislativa intensa y la realidad de las estadísticas. Es un argumento recurrente en la crítica técnica que "forzar" leyes o redactarlas con carencias de técnica jurídica (como se vio en la polémica de la Ley del "solo sí es sí") puede terminar desprotegiendo a la víctima en lugar de blindarla. Cuando los recursos y la propaganda no se traducen en una bajada de los incidentes, es lógico que surja la duda de si el enfoque es preventivo o meramente coyuntural y electoral.

2. La "maniobra" del mensaje en el 8M

La introducción del lema "No a la guerra" en una jornada de reivindicación feminista sugiere una táctica de distracción o de absorción de agenda.

  • Contexto Histórico: Rubalcaba y el espíritu de las protestas en el conflicto de Irak, dejaron al decubierto la idea de que el mensaje pacifista funciona como un "comodín" emocional que moviliza a la base cuando otros frentes (como los escándalos internos) están abiertos.

  • Dilución de la causa: Desde el observador puro, se puede concluir que mezclar causas tan distintas suele diluir el mensaje original del día. Si el 8M es para las mujeres, introducir la geopolítica puede interpretarse como una instrumentalización para ocupar el espacio mediático con un tema menos "incómodo" para el gobierno que sus propios datos de gestión. Y eso sin hablar de los numerosos incidentes protagonizados por  miembros del  PSOE y del gobierno, en esta fea forma de relacionarse con las féminas, que, afortunadamente, vienen saliendo a la luz aunque desafortunadamente se olviden pronto.

3. Pacifismo y Realismo Geopolítico

Los ataques que terminaron en guerra y la responsabilidad defensiva del atacado inicialmente, aclaran que defenderse es un modo de ir a la guerra. Toda guerra se genera exactamente según ese esquema.

  • En el marco de la OTAN y los acuerdos de defensa mutua, la neutralidad no siempre es una opción legal ni ética si se pretende mantener la integridad de una alianza.

  • El "No a la guerra" es una consigna cómoda para quienes no tienen que tomar decisiones de Estado, pero que ignora la realidad de que la defensa muchas veces no es una elección, sino una imposición del agresor.


Assitimos a un escenario donde la política bélica se convierte en una herramienta de supervivencia electoral para la izquierda a través de la manipulación de símbolos y sentimientos colectivos. Es una pérdida de seriedad en la gestión de los intereses del país, donde el "cuento chino del dictador de turno", sustituye a los resultados.