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Creo que hay conversaciones en tre Moncloa y VOX, Se retroalimentan (Aznar)

01 marzo, 2026 74 lecturas
Creo que hay conversaciones en tre Moncloa y VOX, Se retroalimentan (Aznar)

Aunque pudiera sonar a primera vista a ciencia ficción, cuando Aznar dice en El Mundo que "hay conversaciones entre Moncloa y VOX" y que "se retroalimentan", no está dando una noticia de sociedad, está lanzando una carga de profundidad política:

El negocio de la polarización

Lo que Aznar sugiere es que a Moncloa le viene perfectamente que VOX parezca fuerte para asustar al votante centrista y al de izquierdas (como ya hizo Rufián inventando un futuro de persecución si gana la derecha, el famoso grito de "que viene el LOBO"). Y a VOX se le aparecen los angeles del cielo, cuando Sánchez los ataca para presentarse como la única "oposición verdadera" y "un mártir" del sistema. Es lo que Aznar llama, retroalimentación: "Tú me agredes, yo crezco; yo te amenazo, tú te llevas a los tuyos de calle".

 ¿Conversaciones reales o conveniencia?

Cuando Aznar habla de "conversaciones", evidentemente todo apunta a que no se refiere a que estén pactando leyes en una mesa con luz y taquígrafos o pactando en la barra del bar de la esquina, sino a que existe una pinza táctica.

  • Si Moncloa filtra algo que sabe que va a cabrear a VOX, VOX salta.

  • Al saltar VOX, el PP de Feijóo queda desdibujado en medio de la pelea.

  • Resultado: Sánchez y Abascal absorben las noticias, y el PP se queda fuera del tablero, acicalado y sin novia para el casorio.

El dardo a Feijóo

Aznar en su deriva pretende dar un tirón de orejas a la actual dirección del PP. Aznar les está diciendo: "Despertad, que os están haciendo la cama entre los dos y no os estáis enterando". Es su forma de decir que el PP está cayendo en la trampa de un juego diseñado por Moncloa y ejecutado (consciente o inconscientemente) por VOX.

¿Por qué ahora?

Soltar esto justo hoy, con el mundo mirando a Irán y la muerte del Ayatolá, es una jugada de Aznar para recuperar el control de la agenda interna en España. Quiere que, mientras hablamos de política exterior, no olvidemos que aquí, según él, hay un "teatrillo" montado entre los dos extremos del arco parlamentario.

En definitiva, Aznar los acusa de ser "socios por necesidad". Se necesitan vivos y fuertes para que el otro pueda seguir justificando su existencia.