Volver
Portada de La Razón

Los secretos coronan a D. Juan Carlos en el golpe del 23F

26 febrero, 2026 37 lecturas
Los secretos coronan a D. Juan Carlos en el golpe del 23F

¿Qué se ha desclasificado realmente?

A diferencia de lo que se podría esperar, no ha habido una "gran apertura de archivos" de golpe, sino goteos administrativos y el impulso de la nueva Ley de Información Clasificada que lleva meses paralizada en el Congreso.

  • Contenido: Los documentos que han trascendido (principalmente del antiguo CESID, hoy CNI) suelen ser informes de inteligencia, transcripciones de escuchas telefónicas y notas de seguimiento.

  • La "Revelación": Gran parte de lo publicado hasta ahora confirma que la Casa Real estaba al tanto de los movimientos de "malestar" en el ejército (lo cual ya se sabía por la historiografía), pero los documentos desclasificados refuerzan la idea también compartida de que el Rey Juan Carlos I actuó como el "freno" final al golpe, manteniendo su compromiso constitucional.

El conflicto de competencias (Robles vs. Bolaños/Marlaska)

El disgusto de la Ministra de Defensa, Margarita Robles, es un dato que extraña y pone de manifiesto algún enredo. Existe una tensión interna en el Gobierno sobre el manejo de estos archivos:

  • Defensa (Margarita Robles): Se inclina por la prudencia. Argumenta que la seguridad nacional y la protección de las fuentes de inteligencia deben prevalecer. Es reacia a una apertura total que pueda comprometer la estructura actual del CNI. La desclasificación debe realizarse al amparo de  una Ley y no de la discrecionalidad puntual del Gobierno, por mucho que Sánchez esté empeñado en sacar a relucir historia pasada por la exigencia de sus socios.

  • Presidencia e Interior (Bolaños/Marlaska): Impulsan una visión de "memoria democrática". La desclasificación se presenta como un ejercicio de transparencia para "limpiar" las sombras de la Transición. Pero a estas alturas ya casi todo el mundo atisba que la memoria a la que se refieren los socialistas, inaugurada por Zapatero, es una memoria un tanto parcial, caracterizada por una ceguera de escándalo cuando se trata de estar a los hechos nada civilizados de la izquierda, ya desde mucho antes de la guerra civil.

El factor político y el "Timing"

La "parafernalia" mediática se apoya en varios hechos:

  • Cortinas de humo: La oposición argumenta que el foco en el 23-F y en la figura de Juan Carlos I sirve para desviar la atención de problemas actuales (ley de amnistía, casos de corrupción o problemas de gestión).

  • Reforma de la Ley de Secretos Oficiales: La ley actual data de 1968 (época previa a la Transición). El Gobierno de Sánchez ha utilizado la necesidad de modernizar esta ley para justificar el acceso a estos archivos, aunque los plazos de desclasificación propuestos (50 años para "alto secreto") siguen pareciendo excesivos para algunos socios de investidura.

¿Por qué la sensación de "irrelevancia"?

La mayoría de los historiadores (como Santos Juliá o Javier Cercas en su momento) ya habían reconstruido el puzzle del 23-F mediante testimonios directos.

  • Los archivos secretos suelen confirmar detalles operativos, pero rara vez cambian la "verdad estructural" de un evento tan analizado.

  • Al no haber aparecido ninguna "prueba de cargo" que contradiga la versión oficial, el resultado para el lector es de sorpresa y desinterés.


Lo que estamos viendo es una lucha entre versiones de la Transición. Para unos es un ejercicio necesario de higiene democrática; para otros, una herramienta de distracción política que no aporta valor histórico real pero que sirve para erosionar o apuntalar instituciones según convenga al calendario electoral.