De cuando la electricidad pasa de discurso a ser física
El caso de los audios del apagón ha puesto a Beatriz Corredor, presidenta de Redeia —la antigua Red Eléctrica de España— en el centro de una tormenta que involucra política, ingeniería y medios materiales y humanos. Esto va de de electricidad de lo que sucede cuando falla. Los audios filtrados han abierto un melón incómodo.
¿Cómo estaba el sistema antes del gran apagón?
Los responsables dicen que todo fue imprevisible. La defensa oficial se apoya en informes externos —como los de la red europea ENTSO-e y la CNMC— que describen el apagón como un evento complejo, multifactorial e imposible de prever con precisión... En pocas palabras, no falló una sola cosa. Desvían la atencion hacia las empresas generadoras, acusándolas de no aportar suficiente energía reactiva (la que ayuda a mantener estable la tensión en la red). Y según ellos, los audios no sirven porque oficialmente, son fragmentos sacados de contexto con intención política y falsaria.
Pero no es posible fingir que no existen los audios que suenan demasiado reales. Los técnicos dicen que el sistema estaba "nervioso". Las grabaciones filtradas muestran conversaciones internas entre operadores del sistema eléctrico. No discursos políticos. No ruedas de prensa. Técnicos trabajando. Y lo que aparece en esas grabaciones no es propaganda, sino preocupación. Uno de los temas que más se repite es la falta de lo que llaman “generación gorda”. No es muy académico, pero sí muy gráfico. Se refieren a centrales como las nucleares o térmicas, que aportan algo fundamental: inercia eléctrica.
¿Qué es la inercia?
El suministro eléctrico requiere sincronización. Las grandes centrales de toda la vida funcionan con enormes turbinas que giran a una velocidad constante. Ese giro constante actúa como un amortiguador que absorbe los bruscos cambios en la red. Si algo cambia bruscamente en la red, la gran masa en movimiento de giro de las turbinas, amortigua esos cambios con su inercia. Sin ellas, el sistema se vuelve más nervioso, rápido e inestable. Eso es lo que parece que dicen los técnicos en los audios. Oscilaciones, bandanzos, desequilibrios difíciles de controlar. Es su experiencia diaria.
El momento del colapso: cuando todo se precipita
Uno de los audios más comentados recoge los segundos previos al apagón total. No se aprecia lenguaje técnico, solo tensión y urgencia. Da la sensación de que algo se va de las manos. Y es que si la red eléctrica se cae, no lo hace poco a poco sino de golpe. Y cuando lo hace, millones de personas son espectadoras del fenómeno.
Lo inquietante: las advertencias anteriores
De todo esto quizá lo más sobresliente no es el momento del apagón sino lo que ocurrió antes. Algunos audios, fechados meses antes del incidente, muestran que ya se detectaba inestabilidad en el sistema. Ne se tratabade fallos francos sino de señales de alarma y alerta, esas señales son las que hicieron que un técnico dijera: “Si esto sigue así, algún día veremos un cero gordo”, se refería a un apagón total.
A partir de ahí, el debate saltó del centro de control al Parlamento: la oposición pidió dimisiones; el Gobierno defendió la gestión; unos hablaron de negligencia y otros de inevitabilidad.
Pero mientras tanto, el problema era y sigue siendo técnico y no político:
¿está preparada la red? Se debe responder a la cuestión de si el sistema eléctrico puede operar con renovables sin perder estabilidad. Y no se puede obviar un hecho: muchas renovables, como la solar, no son capaces de aportar inercia al sistema. Por eso se hace necesario compensar su participación en la generación, con la tecnología adecuada, con la planificación imprescidible y con un margen de seguridad, porque la red no negocia.
Los audios no son suficientes para detectar con claridad las responsabilidades, pero dicen que los técnicos de base estaban viendo señales de inestabilidad, mientras que el mensaje a la calle era de seguridad total. Esto sí que es un gran problema, no tanto el apagón como tal. El problema es lo que se sabía dentro y lo que se decía fuera del "tinglao".
Nunca es tarde para aprender una lección, y es que los sistemas eléctricos son extraordinariamente complejos, son útiles y funcionan bien pero ... hasta que dejan de hacerlo y sus fallos son rápidos, demasiado rápidos. Por eso los políticos deben queda callados y apagar los debates innecesarios, porque lo primero que se apaga es la luz.